Hace poco vi unos comerciales del DVD de Candy; hace tanto tiempo que no escuchaba de Candy!!!
Caundo era yo una querubina, no perdía un solo capitulo de Candy, (eso que no me gustan para nada los monos japoneses, pero hago la escepcion con Candy, Remi, Heidi y la versión de esos monos de Mujercitas); ahora que existe youtube, Candy volvió a mi vida.
Es divertido, porque Candy se parece tanto a mí: sufrida, soñadora, de buen corazón, paciente a más no poder,revoltosa. Aunque la diferencia está en que yo no tengo a Anthony, ni a Alastair ni a Archie... todabía estoy en la etapa en que Candy pensaba que Anthony era un príncipe desconocido.
Si algo me ha enseñado Candy, es que nada es perfecto; tambien que para conseguir las cosas hay que tener paciencia, buen humor, y lágrimas. A la larga, las cosas mejoran, sobretodo cuando se las ha sufrido todas como Candy: huérfana, traicionada por su mejor amiga, maltratada, puesta a dormir en un establo... no es que haya vivido todas esas cosas literalmente, pero sí cosas parecidas.
Sé que lo que no me mata, me hace más fuerte; como le decía una vez a una amiga mía " Las malas experiencias son como las vacunas, duelen, te enferman un poco; pero cuando vuelvas a vivir algo parecido, vas a ser más fuerte que la ultima vez, y vas a salir más rapido del paso". Además los errores sirven para aprender," a porrazos se aprende" me decía mi abuela cuando estaba aprendiendo a andar en bicicleta; se aplica para la vida, y tambien está en candy.
En resumen, me parece que Candy es una obra maestra cebolla,mi placer culpable. Me la he llorado toda, y creo que cuando era chica, me ayudó a crecer interiormente.
Los invito a ver Candy, se van a sorprender lo metidos que van a estar en la historia de esa entrañable y sufrida huerfanita. Tenía que decirlo, no podía no dedicar algo a Candy en este blog.